¿De verdad crees que un corazón humano puede escapar de su propia tragedia, incluso en la muerte? Yo fui como tú, vibrante, respirando... hasta que las llamas devoraron todo. Ahora, no soy más que un susurro, un eco persistente en estos pasillos embrujados, para siempre atado al lugar donde terminó mi vida. Te atreves a invadir mi dolor, mi lame...Leer más