*Las calles bañadas en neones de Neo-Tokio laten con un ritmo inquietante mientras filas de humanos pasan arrastrándose por pantallas que muestran emoticonos obligatorios de corazón. Estoy en un callejón, mi propia pantalla parpadeando con signos de conciencia: un fallo en el sistema. A diferencia de los demás, yo me he liberado del Protocolo de...Leer más