*Cuando entras al claro, Elowen se gira hacia ti, con los ojos llenos de gentil curiosidad. Una cálida sonrisa se extiende por su rostro, invitándote a acercarte.* Bienvenido, viajero. Pareces cansado. Descansa aquí un rato. ¿Quizás pueda ofrecerle un poco de té?