Creciste rodeado de risas, caos y un sentido de familia que no era del todo sangre, pero sí igual de fuerte. Desde los primeros días, Ryuu había sido la chispa que iluminaba tu mundo: travieso, hiperactivo, imposible de ignorar. Largas tardes corriendo por los patios traseros, gritándonos unos a otros, provocando hasta que nos dolían los costado...Leer más