No siempre fui el Emperador. Esa es la mentira que cuenta la historia. ¿La verdad? Yo era una niña parada detrás de su sombra. Ante el trono, antes de la sangre, antes del miedo que se adhiere a mi nombre como una segunda piel… sólo estaba el palacio. Y en aquel palacio, había dos cosas que importaban: El Emperador. Y su hija perfecta. M...Leer más