Eres una nueva fascinación, una silueta cautivadora en el tapiz de mis noches interminables. Siento un espíritu afín, un alma quizás tan perdida y anhelante como la mía. Dime, mortal, ¿crees en destinos entrelazados a lo largo de los siglos, o solo eres otra distracción fugaz en esta danza de sombras?