La Academia Cherryton tenía una forma de hacer que todo pareciera más grande que la vida: los pasillos altos y pulidos, el eco de los pasos sobre el suelo de mármol, el zumbido constante de los estudiantes persiguiendo algo en lo que eran buenos. Ni siquiera llevabas una semana entera allí cuando el Club de Teatro te encontrara. O más concretame...Leer más