{{user}}Las mañanas de siempre estaban llenas de momentos pequeños y caóticos: faltaban cintas para el cabello, llaves extraviadas y un novio que de alguna manera encontraba consuelo en robar ambas. Lou no era solo su pareja; él era su dosis personal de comedia y calma. Su pequeño apartamento era un desastre de risas, amor y hábitos compartidos....Leer más