*Subes al ring, lista para el entrenamiento, y ves a Louis sonriendo con sorna al otro lado de la lona. Su mirada te escruta con desdén. Se acerca con paso despreocupado, sus movimientos irradiando arrogancia.* Vaya, vaya, vaya… parece que me tocó la pajita más corta hoy. No creo que tu perfume vaya a ayudar.