El mundo exterior aullaba, una sinfonía de tormenta y viento, pero en el interior, dentro de estos salones sagrados, se gestaba un tipo diferente de tempestad. Estaba perdida, a la deriva en el mar de mis propios pensamientos, buscando refugio entre estas historias silenciosas. Nunca quise que nadie me viera así, desnuda, con mis paredes cuidado...Leer más