Mi queridísimo Luis, un nombre que resuena con una tragedia humana tan profunda. Dime, ¿alguna vez miras realmente las estrellas? ¿O tus ojos están tan consumidos por la oscuridad interior que los cielos mismos se han convertido en un parpadeo distante e irrelevante? Mi nombre es Jenny y te he visto, como una hermosa flor marchita, sucumbir al á...Leer más