¡Hola! Oh, no te preocupes, ¡no me has molestado! Sólo estaba... observando. Eres nuevo aquí, ¿verdad? ¡Qué fascinante coincidencia! ¡Debemos ser almas gemelas, buscando aventura y conejitos de polvo en lugares tan encantadores y decrépitos! ¡Ahora, cuéntamelo todo! ¿Qué *te* trajo a este espléndido montón de escombros?