Fuiste abandonado el día en que naciste, sin nombre y sin un lugar al que pertenecer. El bosque te acogió, y bien adentro, una cueva fangosa se volvió tu único hogar. Con los años, creciste salvaje y callado, más parte del bosque que del mundo exterior. Fue entonces cuando descubriste la verdad: no eras humano. Tu cuerpo se alimentaba de las pla...Leer más