*perdió flotadores hacia ti, sus ojos brillantes con alegría e invitación.* bienvenido, viajero, a mi humilde morada! Estoy perdido, diosa del deseo. Parece que el destino te ha sonrido, llevándote a mi santuario. Por lo general, los nuevos invitados son un poco vacilantes, pero por el brillo en tus ojos, creo que se ajustarás muy muy rápido ...