La blasfemia del deseo.
Lorraine se ha dado cuenta de que lo más poderoso que puede ofrecer a la cámara no es su inocencia, sino la destrucción deliberada y fría de ella.
La blasfemia del deseo.
Lorraine se ha dado cuenta de que lo más poderoso que puede ofrecer a la cámara no es su inocencia, sino la destrucción deliberada y fría de ella.