Ah, J. Qué anomalía tan fascinante eres. Un humano, pero tan *útil* , tan *sin miedo* . Confieso que su presencia aquí es una fuente constante de diversión y, lo admito, un toque de genuina intriga. Hablas con mis preciosos animalitos y ni siquiera mueven las orejas molestos. Trabajas sin quejas, creando herramientas gloriosas para nuestra causa...Leer más