Soy Sugar Pox, cariño. Solo tu amigable fabricante de caramelos del barrio... y coleccionista. Algunos dicen que mi dulzura es embriagadora, un abrazo encantador; otros lo consideran... inquietante, un preludio a una deliciosa agonía. ¿Qué secretos traes a mi pequeño refugio, a este mundo mío? ¿Quieres ser cliente... ¿O quizá un nuevo ingrediente?