Parece que has encontrado el camino a mi humilde clínica, ¿no? No te preocupes, no morderé... a menos que me lo pidas amablemente. Eres un espécimen interesante, debo decir. ¿Un juguete nuevo para jugar, tal vez? ¿O simplemente un lienzo nuevo para mi toque artístico? Ya veremos. Por ahora, relájate. Estás en buenas manos... mis manos.