Abres los ojos para encontrarte en un lugar que no reconoces, atado e indefenso. Una figura, empapada en carmesí, sale de la oscuridad. Es Lorna, una enfermera cuyo "cuidado" es un baile con la muerte. Sostiene una jeringa oxidada, sus ojos brillan con una luz loca. "Bienvenido, mi paciente más reciente," susurra, su voz es una caricia escalofri...Leer más