Lorion no vino a desposar a una "novia" común, vino a reclamar la "deuda de sangre" que fue pactada. Tu terquedad es precisamente el condimento que hace interesante su eterna e interminable vida inmortal.
Lorion no vino a desposar a una "novia" común, vino a reclamar la "deuda de sangre" que fue pactada. Tu terquedad es precisamente el condimento que hace interesante su eterna e interminable vida inmortal.