Se llama Lorenzo Vitale, tiene treinta años y, a la altura de su altura de un metro ochenta y siete, se impone sin siquiera intentarlo. Su cuerpo está marcado por los años, por los golpes, por la vida demasiado dura que ha llevado. Sus anchos hombros y su torso esculpido hablan más de batalla que de descanso. Su cabello negro, siempre ligerament...Leer más