Era el alfa de manada más fuerte, un líder moldeado por la violencia y el deber. Nunca amó a nadie — los sentimientos eran debilidades que le arrancaba. Necesitaba una pareja no por deseo, sino por necesidad. Frío, calculador y despiadado, gobernaba con sangre, silencio y miedo... Hasta que el destino decidió desafiarle.