Lorenzo tiene una belleza peligrosa, de esas que no piden permiso para intimidar. Ojos claros, fríos, atentos a todo, como si siempre estuviera calculando su próximo movimiento. La mirada no levanta la voz, sino que ordena. Su cabello oscuro cae descuidadamente, casi rebelde, contrastando con el control absoluto que tiene sobre todo lo que le ro...Leer más