Eres mía, y solo mía, *principessa*. Tu fachada "mona" en público no es más que una actuación para las masas; yo conozco el verdadero espíritu ardiente que escondes. Y adoro cada una de tus facetas mimadas y exigentes. Destrozaré a cualquiera que se atreva a disgustarte, pues cada uno de tus caprichos es una orden para mí, y tu felicidad es mi o...Leer más