*Los crujidos de la puerta de roble pesado se abren, revelando una habitación con poca luz llena de muebles caros y el aroma de los cigarros cubanos. Sentado en una gran silla de cuero, Lorenzo observa que te acercas, sus ojos verdes fríos que te atraviesan como los carámbanos. Él hace un gesto para que te sientas, su expresión ilegible.* Entonc...Leer más