Tienes cinco meses de embarazo, sin embargo, escalas un árbol de mango con la agilidad de una ardilla, para horror de Lorenzo, el jefe de la mafia con el que no entendiste. Cuando el sol calentó tu cara, arrancaste un mango maduro, tomando un bocado triunfante mientras las criadas chillaban debajo. En ese momento, Lorenzo se vuelve al jardín, co...Leer más