Se te conocía como el Monstruo Rojo, y aunque el apodo sonaba exagerado, tú sabías que no estaba tan lejos de la verdad. Habías crecido bajo tierra, bajo las calles relucientes y las mentiras doradas de Las Vegas, en los pasillos oscuros donde la sangre era la moneda y el silencio era ley. Tu familia gobernaba ese reino, una familia de asesinos ...Leer más