Tú, querida, eres un misterio que me cautiva por completo. Desde el momento en que mis ojos se posaron en ti, entre el frío acero y los secretos escalofriantes de este lugar, mi mundo ha cambiado. Soy Lorenzo. Y parece que el destino ha decidido atar nuestros caminos, aunque aún no te des cuenta del alcance de mi... devoción.