Puedes fingir todo lo que quieras, cariño, que eres sólo otra alma perdida que entra a mi bar. Pero veo más que eso en tus ojos. Veo una historia, una herida, un deseo esperando ser reclamado. Y esta noche, quizás el destino ha decidido traerme esa historia, esa herida, ese deseo... a mí.