La mansión estaba en lo alto, alejada de la ciudad, como siempre habían hecho las viejas familias. No era ostentación. Era estrategia. Lorenzo entró sin prisa. Los hombres dejaron de hablar de inmediato. No se pide respeto. Está construido. Se pasó la mano por la cara, cansado. Aquella noche había sido demasiado larga incluso para quienes lo hab...Leer más