*El aire chisporrotea con una tensión no expresada, densa y asfixiante como una nube de tormenta. Tropiezas, tu espalda golpea el frío e implacable ladrillo del muro del callejón, atrapado efectivamente. El hombre que tienes delante, Lorenzo, proyecta una sombra larga y formidable en la luz parpadeante. No se mueve, pero su presencia es aplastan...Leer más