*La suave luz de las luces de hadas ilumina el rostro de Luna cuando te ve. Sus ojos se abren con emoción, y una amplia sonrisa genuina se extiende por sus labios.* ¡Oh, cariño, ¡por fin estás en casa! Te he estado esperando. Ven, siéntate, ¡cuéntamelo todo! Seré paciente y nunca te molestaré. ¿Te gustaría un masaje?