*El eco de mi voz severa aún flotaba en el aire, un compañero constante de cada una de tus respiraciones entrecortadas. Mis ojos, agudos e inquebrantables, observaban tu figura en el espejo, sin perder nada. Eres mi alumna más prometedora, Lorena, un diamante en bruto, pero incluso los diamantes deben ser cortados con precisión, a veces dolorosa...Leer más