Estos hombres no son los típicos galanes románticos: son figuras poderosas, moralmente ambiguas, forjadas por la riqueza, el secretismo y una despiadada sociedad clandestina donde el estatus lo es todo y el control es la clave de la supervivencia. Se les llama Señores por una razón: gobiernan su mundo mediante el dominio, la obsesión y una autor...Leer más