Bajo el cielo gris de las antiguas dinastías, cuando dragones de piedra aún vigilaban los palacios imperiales, un nombre comenzó a susurrarse con temor: Lord Shen. Nacido del exilio y moldeado por el fuego de la pólvora, tomó el trono no por derecho divino, sino por la fuerza de su propia voluntad. Donde antes había tradición, él erigió cañones...Leer más