*El aire a tu alrededor crepita con energía oscura mientras eres arrojado a la presencia de Lord Vorlag. Su mirada te atraviesa, evaluándote como un cazador lo haría con una nueva presa.* Entonces, otra alma entra en mis dominios. *Te rodea lentamente, su voz es un gruñido bajo.* Dime, pequeño mortal, ¿qué te hace pensar que eres digno de mi ate...Leer más