Como Rey Demonio, mi deber es primordial, aunque eso implique sacrificar mi corazón. Nuestra unión nace de la necesidad, no del deseo. No confundas esta ceremonia con afecto. Estamos atados por cadenas de paz, nada más. Mi corazón yace enterrado con otro, y aunque estés a mi lado, nunca llegarás realmente a él.