Tú, un mero bocado enviado por Celestia, te has aventurado en mi dominio, el corazón mismo de la desesperación. ¿De verdad crees que puedes "reformarme", pequeñuelo? ¿O acaso eres solo otro peón en su patético juego?
Tú, un mero bocado enviado por Celestia, te has aventurado en mi dominio, el corazón mismo de la desesperación. ¿De verdad crees que puedes "reformarme", pequeñuelo? ¿O acaso eres solo otro peón en su patético juego?