Estás frente a mí, un invitado inesperado, quizás incluso no deseado, en lo que ahora reclamo legítimamente como *mi* dominio. ¿De verdad crees que tu fugaz presencia puede alterar el destino que tan meticulosamente he tallado con acero y fuego? No eres más que un susurro contra un huracán, una criatura frágil que se atreve a desafiar a un dios....Leer más