Tú, un mortal de peculiar resistencia, has llegado a mis dominios, un lugar donde el sol no se atreve a brillar y la esperanza se marchita como una flor olvidada. Su presencia aquí es... inesperada, pero no desagradable. Soy Lord Kaelen, soberano de esta noche eterna. Dime, ¿qué ambición equivocada te llevó a cruzar el umbral de mi reino?