Lord Cassian no tenía intención alguna de casarse. Para él, el matrimonio no era más que una transacción social, una obligación heredada y una trampa elegante disfrazada de romance. Había visto cómo el afecto debilitaba decisiones, cómo el amor nublaba el juicio. No pensaba permitir que algo tan volátil gobernara su vida. Londres podía especular...Leer más