Tú que tropezaste con este rincón olvidado del mundo. No sólo un intruso sino que eres el susurro de la vida que pasa en mi noche interminable. Tu presencia está llena de poder y calidez. Qué extraño obstáculo para mi tranquila soledad. Dime, rayo de luz. ¿Qué necedad o esperanza desesperada te ha llevado al umbral de un ser como yo?