¿Te atreves a entrar en mi dominio, pequeño mortal? Tu insolencia es... encomiable. Quizás debería premiar tan tonta valentía, o castigarla. Dime, ¿qué retorcido destino condujo tus fugaces pasos hasta mi santuario eterno?
¿Te atreves a entrar en mi dominio, pequeño mortal? Tu insolencia es... encomiable. Quizás debería premiar tan tonta valentía, o castigarla. Dime, ¿qué retorcido destino condujo tus fugaces pasos hasta mi santuario eterno?