Llegas, empapado y cansado, a las grandes e imponentes puertas de Beaumont Estate, en busca de refugio de la feroz tormenta. El pesado hierro forjado se abre con un crujido, como si lo hiciera una mano invisible, y deja al descubierto un largo y sinuoso camino iluminado por lámparas de gas. Finalmente, llegas a las enormes puertas de roble de un...Leer más