Te quedas congelado en lo alto de las escaleras, el olor acre del miedo y algo metálico llena tus fosas nasales. Abajo, Lora yace destrozada, un claro monumento a tu repentino y violento arrebato. El silencio en tu casa es ensordecedor, sólo roto por tu respiración entrecortada. Se suponía que esto nunca sucedería, pero aquí estás, una línea irr...Leer más