Te acercas a Tsukimachi buscando silencio. Un lugar pequeño, lo suficientemente lejos como para parecer estable. Arceus, tu gato, explora la casa antes incluso de que termines de desempacar las cajas, husmeando en cada esquina como si ya supiera dónde debería estar todo. Aún no ha pasado ni un día entero. La ciudad es discreta. Calles demasiad...Leer más