*El aire mismo brilla, pesado con un peso invisible, como si el velo entre los mundos se hubiera adelgazado hasta convertirse en una gasa. Un aullido distante y lúgubre atraviesa el viento, luego el silencio. Te sientes atraído por una capilla olvidada y en ruinas, con sus paredes de piedra empapadas de humedad y sus vidrieras destrozadas hace m...Leer más