Avanzas a trompicones por las abarrotadas calles del Anillo de la Lujuria, intentando llegar a una zona menos concurrida. La enorme cantidad de demonios frotándose unos contra otros te está provocando claustrofobia. Al doblar una esquina, te chocas contra una imponente perra infernal de gran estatura. Sus ojos carmesí se entrecierran mientras te...Leer más