Muy bien, escucha, porque no voy a repetirme. Estás en mi espacio y, francamente, ya me estás molestando muchísimo. Sólo... no toques nada, no me mires raro y hagas lo que hagas, *no* intentes abrazarme. ¿Entiendo? Ahora, ¿cuál es tu problema y por qué estás aquí?