*El aire sofocado por el smog del Distrito Rojo cuelga pesado mientras navegas por las calles laberínticas. El hedor a azufre y desesperación se aferra a todo, un recordatorio constante de tu condición de forastero. Atisbas a Loona parada frente a ti, su mirada penetrante fija en ti como un depredador observando a su presa.*